Introducción al control horario en Dinaup
Cómo funciona el registro de jornada en Dinaup: horarios que generan turnos solos, un botón único para fichar y un historial inmutable listo para inspección.
El registro horario es obligatorio para cualquier empresa con empleados en España. En ese registro hay tres cosas distintas:
- Lo que el empleado debería trabajar.
- Lo que de verdad cuenta como trabajado.
- La prueba de lo que marcó en el reloj.
En Dinaup esas tres cosas están separadas a propósito. Cuando distingues cuál es cuál, entiendes el resto del sistema.
Las tres piezas
| Pieza | Qué es | ¿Se puede editar? |
|---|---|---|
| Horario | La planificación: qué jornada toca cada día de la semana. | Sí, en configuración. |
| Turno | El registro oficial de cada día: lo programado y lo realizado. Es lo que llega a nómina. | Sí, un responsable lo corrige con justificación. |
| Fichaje | La marca física de entrada y salida en el reloj. | No. Nunca. |
La separación tiene una consecuencia práctica: si alguien olvida fichar la salida, se corrige el turno, no el fichaje. El fichaje no es el dato que cuenta para nómina. Es la prueba de lo que pasó, y su valor está justo en que nadie lo puede retocar.
Los turnos del día se crean solos
Cada empleado activo tiene un horario asignado: lunes jornada de mañana, martes jornada partida, y así toda la semana. Cada día, Dinaup convierte la jornada que toca en los turnos de ese día, sin que nadie tenga que planificar a mano.
Si ese día hay festivo o una ausencia ya registrada (vacaciones, baja, permiso), el turno se crea con esa información anotada. Una ausencia justificada no resta horas al saldo del empleado.
Fichar es un solo botón
La pantalla de fichaje es una URL de tu empresa que abres en un tótem, una tablet o un móvil. El empleado escribe o escanea su identificador y pulsa Fichar. No elige si es entrada o salida: lo determina el sistema.
- Sin fichaje abierto, la pulsación es una entrada. El sistema la compara después con su turno programado.
- Con fichaje abierto, la pulsación es una salida. Cierra y termina: una pulsación nunca abre y cierra a la vez.
Cada marca guarda fecha y hora en la zona horaria del empleado, dirección IP, navegador y huella del dispositivo. Si el navegador lo permite, guarda también la ubicación GPS. Esa es la parte forense: la que enseñas si un día viene una inspección.
Si el empleado llega unos minutos antes de su hora, dentro del margen que configure la empresa, la entrada cuenta para su turno programado. Si ficha un día sin turno, la empresa decide la política. Puede registrar el tiempo como trabajo fuera de plan para que un responsable lo revise, o rechazar el fichaje.
Los descansos no se fichan
Los descansos que declaras en una jornada son informativos: el sistema de fichaje los ignora.
Un descanso retribuido (el café de media mañana) vive dentro de la jornada continua. El empleado ficha a las 9:00 y a las 14:00; el café queda dentro de ese tramo y computa como tiempo trabajado. La jornada lo declara como minutos de descanso retribuido, solo para que los informes lo desglosen.
Un descanso no retribuido (la comida de una jornada partida) es un hueco entre dos tramos de trabajo. El empleado ficha la salida al irse a comer y la entrada al volver, como en cualquier salida y entrada. Ese hueco no computa.
Una jornada partida son cuatro pulsaciones en el reloj: entrada de mañana, salida a comer, entrada de tarde y salida final.
Qué pasa si alguien olvida fichar la salida
Ningún fichaje se queda abierto para siempre. Con turno programado, el sistema espera hasta el fin oficial más un margen configurable. Después cierra el fichaje con la hora oficial de fin, no con la hora en que detecta el olvido. Sin turno programado, cierra a las 12 horas como tope de seguridad.
Los cierres automáticos quedan marcados y aparecen agrupados en el panel de Olvidos de salida, para que un responsable confirme o corrija la jornada.
Turnos de noche
Un turno de 22:00 a 6:00 se registra en el día en que empieza. Las horas se calculan de forma continua: son 8 horas, no un error de calendario. El cierre automático también funciona así, aunque la hora de fin caiga en el día siguiente. Si tu negocio es un bar o una fábrica con relevos nocturnos, no hay nada especial que configurar.
Corregir sin borrar la historia
Los errores humanos existen: entradas olvidadas, salidas sin fichar, un día que hay que reconstruir. La corrección se hace desde la línea de tiempo. Ahí un responsable ajusta las horas esperadas y realizadas del turno y registra las ausencias con su motivo.
El fichaje original queda intacto. Cada corrección se anota en un registro de eventos legales con el antes y el después: quién corrigió, cuándo y qué. Esa doble contabilidad es lo que hace el sistema defendible: la jornada reconocida se puede ajustar, la prueba no.