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Introducción al control horario en Dinaup

Cómo funciona el registro de jornada en Dinaup: horarios que generan turnos solos, un botón único para fichar y un historial inmutable listo para inspección.

Equipo Dinaup9 de julio de 20266 min de lectura

El registro horario es obligatorio para cualquier empresa con empleados en España, y la mayoría lo resuelve con una hoja de cálculo que nadie rellena o con un sistema que confunde tres cosas distintas: lo que el empleado debería trabajar, lo que de verdad cuenta como trabajado y la prueba de lo que marcó en el reloj.

En Dinaup esas tres cosas están separadas a propósito. Cuando entiendes cuál es cuál, el resto del sistema se explica solo.

Las tres piezas

PiezaQué es¿Se puede editar?
HorarioLa planificación: qué jornada toca cada día de la semana.Sí, en configuración.
TurnoEl registro oficial de cada día: lo programado y lo realizado. Es lo que llega a nómina.Sí, un responsable lo corrige con justificación.
FichajeLa marca física de entrada y salida en el reloj.No. Nunca.

La separación tiene una consecuencia práctica que conviene interiorizar desde el primer día: si alguien olvida fichar la salida, se corrige el turno, no el fichaje. El fichaje no es el dato que cuenta para nómina. Es la prueba de lo que pasó, y su valor está justo en que nadie lo puede retocar.

Los turnos del día se crean solos

Cada empleado activo tiene un horario asignado: lunes jornada de mañana, martes jornada partida, y así toda la semana. Cada día, Dinaup convierte la jornada que toca en los turnos de ese día, sin que nadie tenga que planificar a mano.

Si ese día hay festivo o una ausencia ya registrada (vacaciones, baja, permiso), el turno nace con esa información anotada. Una ausencia justificada no resta horas al saldo del empleado.

Fichar es un solo botón

La pantalla de fichaje es una URL de tu empresa que abres en un tótem, una tablet o un móvil. El empleado escribe o escanea su identificador y pulsa Fichar. No decide si es entrada o salida: el sistema lo sabe.

  • Sin fichaje abierto, la pulsación es una entrada. El sistema la compara después con su turno programado.
  • Con fichaje abierto, la pulsación es una salida. Cierra y termina: una pulsación nunca abre y cierra a la vez.

Cada marca guarda fecha y hora en la zona horaria del empleado, dirección IP, navegador, huella del dispositivo y, si el navegador lo permite, la ubicación GPS. Esa es la parte forense: la que enseñas si un día viene una inspección.

Si el empleado llega unos minutos antes de su hora, dentro del margen que configure la empresa, la entrada cuenta para su turno programado. Y si ficha un día sin turno, la empresa decide la política: registrar el tiempo como trabajo fuera de plan para que un responsable lo revise, o rechazar el fichaje.

Los descansos no se fichan

Aquí va la decisión de diseño que más dudas quita. Los descansos que declaras en una jornada son informativos: el sistema de fichaje los ignora. Nadie pasa por el reloj por un café.

Un descanso retribuido (el café de media mañana) vive dentro de la jornada continua. El empleado ficha a las 9:00 y a las 14:00; el café corre por dentro y computa como tiempo trabajado. La jornada lo declara como minutos de descanso retribuido, solo para que los informes lo desglosen.

Un descanso no retribuido (la comida de una jornada partida) es un hueco entre dos tramos de trabajo. El empleado ficha la salida al irse a comer y la entrada al volver, como en cualquier salida y entrada. Ese hueco no computa.

Una jornada partida son cuatro pulsaciones en el reloj: entrada de mañana, salida a comer, entrada de tarde y salida final. Nada más que recordar.

Qué pasa si alguien olvida fichar la salida

Ningún fichaje se queda abierto para siempre. Con turno programado, el sistema espera hasta el fin oficial más un margen configurable y cierra el fichaje con la hora oficial de fin, no con la hora en que se dio cuenta. Sin turno programado, cierra a las 12 horas como tope de seguridad.

Los cierres automáticos quedan marcados y aparecen agrupados en el panel de Olvidos de salida, para que un responsable confirme o corrija la jornada. El sistema no esconde el olvido: lo señala.

Turnos de noche

Un turno de 22:00 a 6:00 se registra en el día en que empieza y las horas se calculan de forma continua: son 8 horas, no un error de calendario. El cierre automático también lo respeta, aunque la hora de fin caiga en el día siguiente. Si tu negocio es un bar o una fábrica con relevos nocturnos, no hay nada especial que configurar.

Corregir sin borrar la historia

Los errores humanos existen: entradas olvidadas, salidas sin fichar, un día que hay que reconstruir. La corrección se hace desde la línea de tiempo, donde un responsable ajusta las horas esperadas y realizadas del turno y registra las ausencias con su motivo.

El fichaje original queda intacto, y cada corrección se anota en un registro de eventos legales con el antes y el después: quién corrigió, cuándo y qué. Esa doble contabilidad es lo que hace el sistema defendible: la jornada reconocida se puede ajustar, la prueba no.

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