Estrenamos blog: te contamos lo que hacemos de forma más rápida, cercana y transparente.
DinaupBlog
← Volver al blog

Kanban vs. Scrum: cuál elegir y cómo montarlo en Dinaup

Qué hace Kanban, qué hace Scrum, cómo decidir entre ambos y cómo dejarlo funcionando en Dinaup con la vista Kanban y el flujo Agile.

Equipo Dinaup29 de junio de 20246 min de lectura

Kanban y Scrum son las dos formas de trabajar ágil más extendidas. La pregunta no es cuál es mejor, sino cuál encaja con cómo trabaja tu equipo. Y cómo lo dejas funcionando en Dinaup sin complicarte.

La diferencia en una frase

  • Kanban = flujo continuo. Las tareas entran y salen cuando toca. No hay ciclos fijos. Optimizas el flujo y vigilas dónde se atasca el trabajo.
  • Scrum = trabajo por sprints. Empaquetas un bloque de tareas, lo trabajas en un periodo cerrado (1-2 semanas), entregas algo y repites. Tiene roles y reuniones definidas.

El resto son matices de estos dos puntos.

Kanban: cuándo te conviene

Kanban funciona cuando el trabajo entra de forma irregular y las prioridades cambian sobre la marcha.

  • Flujo continuo. Sin iteraciones fijas. Una tarea avanza en cuanto puede, no cuando empieza el próximo sprint.
  • Todo a la vista. Un tablero con columnas por estado. De un vistazo ves qué hay en cada fase y dónde se acumula el trabajo.
  • Mejora a partir de lo que ves. Tienes el flujo delante, detectas los cuellos de botella y los corriges.

Soporte, mantenimiento, peticiones de cliente o tareas de marketing que llegan a goteo: ahí Kanban encaja casi siempre.

Scrum: cuándo te conviene

Scrum funciona cuando hay un objetivo claro, plazos y un equipo que puede comprometerse a entregas regulares.

  • Ritmo predecible. Sprints cortos y una reunión diaria breve para sincronizar. El equipo sabe qué entrega y cuándo.
  • Roles definidos. Hay un Product Owner que decide prioridades y un Scrum Master que cuida que el proceso fluya. Responsabilidades claras, menos zonas grises.
  • Entregas incrementales. Al final de cada sprint hay algo terminado. Eso da feedback temprano y te permite corregir antes de que sea tarde.

Desarrollo de producto, proyectos con alcance y fecha, equipos que necesitan comprometerse a entregables: terreno de Scrum.

Decide en 5 minutos

Responde a estas cuatro preguntas:

¿Cómo llega el trabajo?

Irregular y cambiante → Kanban. Planificable por bloques → Scrum.

¿Necesitas entregas con fecha?

No, fluyes → Kanban. Sí, comprometes entregables → Scrum.

¿Cómo es tu equipo?

Reactivo y flexible → Kanban. Estructurado, le va el ritmo → Scrum.

¿Qué quieres optimizar?

El flujo y los atascos → Kanban. La previsibilidad de entrega → Scrum.

No tienes que casarte con uno. Muchos equipos combinan estructura de Scrum por dentro y tablero Kanban para verlo. El resultado es un híbrido, y funciona.

Cómo lo montas en Dinaup

Aquí dejas la teoría y lo pones a funcionar. En Dinaup Proyectos las dos metodologías no son plantillas vacías: son funcionalidad real.

Defines dos piezas al crear el proyecto: el flujo (los estados por los que pasa una tarea y la jerarquía de tipos) y la vista (cómo miras esas tareas).

Crea el proyecto y elige el flujo

Al dar de alta el proyecto eliges su flujo. El flujo marca las columnas del tablero y qué tipos de tarea pueden colgar de otros. Hay cuatro predefinidos:

  • To Do — dos pasos: Por hacer y Hecho. Para listas simples.
  • To Do Pro — añade porcentajes de avance (1 %, 25 %, 50 %, 75 %) y sub-tareas.
  • Waterfall — fases en cascada: una etapa se cierra antes de empezar la siguiente.
  • Agile — el de los equipos Scrum/Kanban: Epics, Stories, Tasks, Sub-tasks y registro de Bugs.

Si vas a trabajar con backlog y jerarquía, elige Agile. Si solo quieres flujo continuo sin estructura, To Do o To Do Pro te bastan.

Para Kanban: usa la vista Kanban

La vista Kanban te da un tablero con una columna por estado del flujo. Cada tarea es una tarjeta que arrastras de una columna a otra conforme avanza. El cambio se guarda solo.

Cada tarjeta muestra la clave de la tarea, el resumen, los avatares de los asignados, la prioridad con color y un icono si tiene comentarios. Es la vista que mejor responde a "¿cómo va esto y dónde se atasca?".

El tablero respeta los permisos de tu rol. Si no puedes llevar una tarea a cierto estado (por ejemplo, cerrarla), el sistema no te deja soltar la tarjeta ahí.

Para Scrum: flujo Agile + organiza tu backlog

El flujo Agile te da la jerarquía completa: los Epics agrupan Stories, las Stories agrupan Tasks y cada Task se desglosa en Sub-tasks. Los Bugs van aparte, reportados contra los epics.

Epics y stories arrancan en Backlog y avanzan To DoIn ProgressDone. Las tasks salen del Backlog, pasan a In Progress y registran el avance por porcentajes hasta Done. Esa es la estructura que pide Scrum: un backlog del que sacas trabajo, historias que se desglosan y un "en progreso" que no se eterniza.

Combina las vistas según el momento

Son las mismas tareas vistas de otra forma. Sin tocar los datos cambias entre cinco vistas con un clic:

  • Mi Día para arrancar la jornada y ver qué vence hoy.
  • Kanban para mover trabajo entre estados.
  • Gantt para planificar fechas, dependencias y ruta crítica.
  • Lista / Tabla para editar muchos campos a la vez.
  • Compacta para una lista mínima en el móvil o un panel externo.

Cierras una tarea en Mi Día y aparece cerrada en el Kanban y en la Gantt. Misma tarea, distinta lente.

Si dudas con qué flujo empezar, arranca con To Do y crece hacia Agile cuando el equipo lo pida. Es más fácil crecer que recortar.

Preguntas frecuentes

Siguiente paso

  • Cómo funcionan los flujos To Do, To Do Pro, Waterfall y Agile: Flujos
  • Las cinco vistas y cuándo usar cada una: Vistas
  • Visión general del módulo: Proyectos

Sigue leyendo